Nuestra historia

Evolucionamos con la vida

Crisol nació del deseo de crear un espacio donde la diversidad se viviera con naturalidad y esperanza. Con los años, las personas que han formado parte de este camino también nos han ido transformando. Hoy seguimos siendo el mismo proyecto, con la misma esencia, pero con una mirada que ha crecido con nosotros. Porque, al igual que las personas, Crisol también evoluciona.

Crisol ha ido creciendo y transformándose a lo largo de los años. Los espacios familiares inclusivos han sido una parte muy importante de este camino. Han sido lugares de encuentro, juego, escucha y vínculos que han dejado una huella profunda en muchas familias y también en nosotros.

🌿 NUESTRA HISTORIA

Un proyecto que evoluciona con la vida

Crisol es un proyecto vivo. Evoluciona con la vida, pero mantiene su esencia: acompañar a las personas con respeto, presencia y amor.

Los inicios

Crisol nació de la iniciativa de dos familias que compartíamos una misma inquietud: crear un espacio muy cuidado donde la diversidad se viviera con naturalidad, respeto y esperanza.

Así comenzaron los espacios familiares inclusivos, un lugar de encuentro donde niños, familias y profesionales aprendimos unos de otros, compartimos experiencias y crecimos juntos.

Las actividades familiares inclusivas han sido el origen de Crisol. Han sido el lugar donde hemos aprendido el valor de la escucha, de los vínculos y del acompañamiento.

Un camino que también nos transformó

Aquel camino no solo transformó a los niños y a sus familias. También nos transformó a nosotros.

Cada encuentro, cada vivencia y cada historia compartida han ido dando forma a lo que hoy es Crisol.

Aquel espacio nació pensando en los niños y sus familias. Con el paso del tiempo, las experiencias vividas nos han mostrado que el acompañamiento también era necesario en muchos otros momentos de la vida.

Así, Crisol ha ido ampliando su mirada, manteniendo intacta la esencia con la que comenzó.

Crisol hoy

La experiencia compartida junto a muchas personas y familias nos ha enseñado que, detrás de la diversidad funcional, a menudo también conviven procesos de duelo, momentos de incertidumbre, cambios vitales y emociones que necesitan ser escuchadas y acogidas.

Por eso, hoy ponemos aún más el foco en el acompañamiento emocional de personas y familias que viven un proceso de duelo, conviven con la diversidad funcional o atraviesan otros momentos de la vida que requieren un espacio de escucha, orientación y acompañamiento.

El acompañamiento

En Crisol entendemos el acompañamiento como el hecho de caminar al lado del otro, respetando su historia, su ritmo y su manera de vivir cada proceso.

Cada persona y cada familia son únicas. Por eso, también lo es la manera de acompañarlas.

Si estáis viviendo un momento de cambio, de duelo, de vulnerabilidad o simplemente sentís que necesitáis un espacio donde ser escuchados, aquí encontraréis un lugar donde sentiros acogidos.

¿Empezamos?